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Nuestra historia

Sibilia es una empresa moderna de joyas y accesorios para el hogar hechos a mano en bronce en Buenos Aires, Argentina. Surgió en el barrio porteño del Abasto, cuna del tango y la filigrana. La marca invoca la cultura del arte precolombino y la sabiduría artesanal para crear piezas dramáticas moldeadas a mano, con magia y pasión e inspiradas por el arte y la arquitectura. El resultado: una armónica y dinámica colección de joyas que luego se expandió hacia los móviles y otros objetos decorativos.

Los productos de Sibilia se venden por todo el mundo en tiendas especializadas e institutos culturales. Colaboramos con museos como Victoria and Albert, Guggenheim, Metropolitan Museum of Art, MoMA y Musee de l’Orangerie.

El taller es un espacio único, luminoso y selvático. Mires a donde mires, además de herramientas, pinturas y otros materiales hay coloridas fuentes de inspiración. Souvenirs de viajes: postales, máscaras, pequeñas estatuas, muñecos. De momentos es como estar en un playroom. También hay libros de arte y diseño: Noguchi, Man Ray, David Bowie, Matisse, revistas Domus de los 70s. Y plantas de formas y tamaños tan diversos como los objetos que a su lado se crean. Ahí, en ese ambiente, es donde cada día la magia ocurre.

Desde la concepción y el diseño de cada pieza hasta su empaquetado. Allí mismo se corta, suelda, pule, pinta, laquea. Todo comienza con una chapa o un alambre. Todo está hecho a mano y con pasión. Hay colores, pátinas, tratamientos, texturas y acabados que se pueden combinar para generar infinitas opciones.

La sustentabilidad es clave para Sibilia. Se produce únicamente cuando hay una demanda. Esto significa que no hay ítems “en stock” sino que la realización comienza luego del pedido. Por otro lado, todo el metal no usado se recicla. La conciencia trabaja, el Planeta agradece.

La colaboración es otro elemento fundamental. Si bien cada uno tiene su espacio y sus tareas, todos están al tanto de todo lo que sucede. El equipo existe y funciona como una comunidad. La interacción es la clave para enriquecer tanto el proceso como el resultado final. 

Fernanda es el alma mater, fundadora y directora creativa. Desde 1996 trabaja los metales en su taller como un alquimista en su laboratorio. Con Marita fueron compañeras en la Escuela Municipal de la Joya durante los años 90, y desde entonces ella trabaja en el taller. Julián es hacedor de móviles, insectos y formas con volúmenes intrincados, encargado de la logística, y sobrino de Fernanda. Hace 5 años, Florentina participó de un concurso en el Museo de Arte Decorativo de Buenos Aires donde Fernanda fue su mentora. Entonces se sumó al equipo, aportando su conocimiento de la forma, el color, organización y producción. Joaquín es la más reciente incorporación al equipo, se dedica a los colores y acabados, es el responsable de que cada temporada tengamos más colores en nuestro arco iris. José Miguel es el experto en terminaciones, es un trabajador incansable, simpático y alegre. Juntos en armonía y confianza forman un equipo en el que saberes y creatividad juegan, se alimentan, fluyen y se plasman en arte.